5 de diciembre de 2013

Libando en la lavanda

Hoy traigo una imagen de una de esas especies de insectos que resultan curiosos precisamente por aparentar ser otra especie diferente. Se trata de Hemaris fuciformis, una mariposa más comúnmente conocida como "esfinge abejorro". Lo de esfinge, porque pertenece a la familia de los esfíngidos (Sphingidae); lo de abejorro —como os podéis imaginar—, por el disfraz que lleva.

Lo de abejorro es fingido

Hemaris fuciformis libando de las flores de Lavandula dentata

16 de noviembre de 2013

Girasoles sin Sol

Tras la caminata por el Mont Valier que nos habíamos dado el día anterior, y ya que la meteorología tampoco daba para mucho, al día siguiente aprovechamos para quedarnos por los alrededores de Casties-Labrande.

La tierra, plagada de girasoles; el cielo, de nubes.

Suricatos


8 de noviembre de 2013

Por los Pirineos en agosto

Poco que añadir a las imágenes que siguen, mediante las cuales intenté capturar —en vano— unas instantáneas a la altura de las circunstancias. Imposible traducir en píxeles todo lo que los ojos son capaces de captar al encontrarse ante un panorama de este tipo. Un paisaje tan imponente como las sobrecogedoras vistas que lo envuelven y completan.
Se trata de los alrededores del Mont Valier, al sud de la localidad francesa de Saint-Girons, en la región Midi-Pyrénées (Departamento de Ariège). El itinerario empezó por la mañana —partiendo desde un pequeño pueblo llamado Castillon-en-Couserans— y terminó al tiempo que empezaban a terminarse también las horas de luz; momento en el que, muy a mi pesar, el sentido común acabó imponiéndose sobre la voluntad de seguir avanzando más y más y hubo que dar media vuelta para volver, antes de que anocheciera, a nuestro refugio y hogar del momento. La tienda de campaña nos esperaba en Casties-Labrande.


21 de septiembre de 2013

Cambio de encuadre

Consuela retoma las riendas del blog. Y de algunas cosas más.

Hace ya más de un mes que empecé un viaje aún lleno de incertidumbres. No tengo fecha de retorno a la vista y ni tan si quiera una noción precisa de en qué región, ciudad, o pequeño pueblo de este fotogénico país en el que ahora me encuentro, estaré viviendo dentro de un mes.

El único —y suficiente— objetivo a cumplir es simple: vivir.
Llevo conmigo mi cámara, muchas ganas, y al mejor copiloto que puedo imaginar. No creo necesitar nada más, aparte de conexión a Internet de vez en cuando para poder ir colgando algunas imágenes de las etapas por las que voy pasando.


25 de julio de 2012

Chez Luttenauer

Ya había estado allí antes, pero aún no había colgado aquí fotos del jardín de Yves y Véronique, así que ya era hora de hacerlo.

A su lado