10 de marzo de 2014

Paradas en el camino

El objetivo final de la escapada era visitar la zona de Chamonix-Mont-Blanc, pero en la ruta hacia allí nos encontramos con algunos paisajes que nos obligaron a detenernos en el camino.

Como este de abajo, en el cual parecía que la presencia de ese pequeño bote, varado en primer plano, no era azarosa. Daba la sensación de que alguien lo había colocado ahí estratégicamente, consciente de que esa idílica composición formada por "masa de aguas tranquilas", "bosquetes arbóreos", "aldea en colina" y "sugerente nubosidad", aún podía mejorarse.

Beauté
 

4 de marzo de 2014

Los cipreses calvos que encontré en el pantano

Originaria del sudeste de los Estados Unidos, esta especie de conífera recibe el nombre científico de Taxodium distichum dado el parecido de sus hojas con las del tejo (género Taxus). Comúnmente suele conocerse como ciprés calvo, ya que su hoja es caduca, o también como ciprés de los pantanos, puesto que para su óptimo desarrollo requiere una alta humedad y suelos con inundaciones periódicas. En su hábitat de origen, y en las condiciones ideales pueden encontrarse majestuosos ejemplares que superan los 40 metros de altura.

Peluca de verano


3 de marzo de 2014

Por las murallas de Crémieu

Una de las salidas que hicimos con nuestros "hospedadores" mientras estuvimos en Le Charbinat fue para conocer Crémieu (Departamento Isère, Región Rhône-Alpes), una comuna de unos 3.300 habitantes que conserva gran parte de su antigua arquitectura medieval.

Crémieu verde y rojo


29 de enero de 2014

La ciudad de juguete

Si ya me costó encontrar en la ciudad de Niza algún atractivo natural yaciendo bajo los kilos y kilos de ladrillo y cemento que la sepultan, sabía que en Montecarlo (el distrito más famoso del Principado de Mónaco) la tarea se me haría casi imposible. Fuimos a pasar una mañana allí como quien visita un parque de atracciones o un circo, porque esa es la sensación que tienes cuando caminas por las calles de Mónaco; es un mundo aparte, un artificio de principio a fin sin conexión aparente con la realidad del mundo al que estamos acostumbrados.

No suelo sentirme atraída por este tipo de lugares, pero me habían asegurado que valía la pena visitar este curioso hábitat, aunque sólo fuera por la riqueza botánica de sus múltiples zonas ajardinadas, exhibiendo además todas y cada una de las plantas un impecable mantenimiento, a la altura del que reciben los ladrillos con los que conviven.

¿Por qué no pasarse a curiosear y a echar unas fotillos? Pues ea, éstas son: 

Scalextric



24 de enero de 2014

Conversaciones en Niza

La forma más gráfica que se me ocurre para mostraros la primera impresión que tuve de la ciudad de Niza al llegar sería clicando en la opción "satélite" de Google maps y en seguida veríais a qué tipo de atrocidad me refiero. Una superficie urbanizada en su práctica totalidad, la costa reducida a la mínima expresión y unas maltratadas montañas completamente infestadas con construcciones de todo tipo, devastando lo que un día debió de ser un paisaje espectacular.

Pero como el objetivo de mi cámara no es precisamente eso, objetivo, las fotografías que yo he tomado por allí intentan mostrar una cara algo menos triste de esta ciudad de la Costa Azul porque, aunque reconozco que hubo que indagar un poco para encontrarlos, Niza también tiene detalles y rincones que sí considero dignos de mención, y aquí traigo unos pocos de ellos, aunque seguro que tiene muchos más de los que yo tuve tiempo de descubrir.

Como ejemplo para empezar, el Parc départemental Estienne d'Orves, en el que más de 500 olivos centenarios te acompañan a lo largo de un sendero muy agradable que te lleva hasta el más majestuoso de todos ellos, este olivo milenario de aquí abajo.  

                    Está en Niza